¿Qué tan verdad es la verdad?

Ser sincero no quiere decir tener la razón ya que se puede estar sinceramente equivocado.

Nada más patético y arrogante que esas personas que dicen no tener filtro, que hablan con la “verdad” y que prefieren ser sinceras; esas personitas que se la pasan por la vida emitiendo juicios a priori acerca de todo y de todos con el único argumento que les brinda su ego, la soberbia.

Acerca de la verdad quiero hacer la reflexión de esta semana.

¿Qué es la verdad?… ¿Cuál es la verdad entre tantas verdades?… ¿Cómo afecta a nuestro raciocinio la cultura?… ¿Quiénes definieron mi concepto de la verdad?

Hace algunos días me escuche a mi mismo en un video que grabé hace 5 años declarar un concepto como si fuera la verdad, una verdad absoluta e incuestionable. La forma en que defendí ese concepto fue arrogante y hasta irracional; volviendo a ver el video con los lentes de hoy me di cuenta de que definimos la verdad de manera circunstancial y que cada vez que cambiamos esa conceptualización de la verdad no corregimos los adefesios del pasado, solo avanzamos cambiando de verdad en verdad y sintiéndonos portadores del santo grial del raciocinio.
 
Me decía mi prima hace unos 15 años…

Mijo, el que no es comunista a los 20 no tiene corazón y el que no es capitalista a los 40 no tiene cerebro.

Hoy y con un gran afecto por lo que ella representó para mi, reconozco que esa fue una verdad parcial, que en la actualidad conservo esos bríos de socialismo que me enamoraron en mi época de universidad mientras hablábamos de libros, de historia y de política al calor de una fogata escuchando a Silvio, a violeta parra y a mercedes sossa, vaciando cajas de Segú ole y uno que otro porrito. No dejo de ser yo, el inconforme, el rebelde, el redentor, el justiciero y sobre cualquier cosa el pensador; pero también fuí desarrollando el alejo capitalista, el de los negocios, el de las inversiones y al que le gustó viajar, conocer otras culturas y comer en los mejores restaurantes.

Así como en el extraño caso del Dr Jekill y Mr Hide de Stevenson, conviven en mis 2 personalidades que le dan consistencia a mi carácter, el socialista utópico y el capitalista solidario que cada vez se hace más consciente de la necesidad de usar el dinero correctamente y es probable que al acercarme a los 40 ya vea la necesidad de usar mi cerebro como me decía Sandrita.

Toda verdad en nuestras vidas se alimenta de prejuicios (juzgar antes de), los cuales en su mayoría son heredados e impuestos por nuestra familia y nuestra cultura; es por eso que somos hinchas del mismo equipo deportivo que nuestros padres o amigos, que vamos al mismo partido político que ellos o que opinamos igual acerca de algunos temas por simple herencia intelectual; la cual, también defino como una falta de respeto a la propia inteligencia, ya que repetir es más digno de los monos y de los perros que del Homo Sappiens.

En la actualidad emito muchas opiniones y reflexiones acerca de diferentes temas y sin miedo doy mis puntos de vista acerca de cosas que le pueden agregar valor a mi comunidad cuidando mucho de no ser un inquisidor de la verdad y la razón, siempre dejo claro que es mi punto de vista y que son mis reflexiones, basadas en mis prejuicios y en mis estudios permanentes por encontrar verdades.

¿Se puede estar en contra de la opinión de otro?

Claro que si, pero no dejaría de ser tu opinión (prejuicio) contra la del otro que también es un prejuicio y que con el tiempo ambas opiniones son susceptibles a cambiar de tono o de sustancia, lo importante entre personas inteligentes es que esa diferencia de opiniones no los lleve a dañar las relaciones ya que eso es de idiotas.

Si la opinión de otro es a favor del maltrato, del racismo, del arribismo, de la violencia, de la contaminación y de otro tipo de aberraciones si es conveniente eliminar esa relación.

No siendo más, concluyo en este post que la verdad es subjetiva y prejuiciosa y que solo puede ser contrastada a través de evidencia o de leyes. Así pues que si no crees que la gravedad existe, es cuestión de que pongas a prueba dicha ley para que compruebes que si era una verdad absoluta; si no crees que el calentamiento global es una verdad o que el consumo de alcohol es dañino para tu salud, solo es cuestión de tiempo para que observes como una simple sospecha se convierte en una verdad absoluta.

Feliz semana y despréndanse de esa falsa responsabilidad de ser dueños de la verdad, eso drena energía y aleja los verdaderos amigos.

2 comentarios en “¿Qué tan verdad es la verdad?”

  1. Creo que toda verdad debe obligatoriamente ser acompañana de hechos que no la puedan cuestionar, y si la cuestionan debera ser para corregirla y perfeccionarla.

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