La herencia Maldita

Alejo Ortiz
Uno de los legados más importantes que recibimos los seres humanos proviene de la cultura en la cual crecemos y desarrollamos el carácter. Cuando ves a ciudadanos de diferentes países, ves en ellos impregnada su cultura y rasgos muy específicos de su personalidad, los cuales probablemente fueron adquiridos por el contacto permanente con la cultura de su país de origen.

 

Cultura es una forma de ver el mundo.

Cada país engendra esa cultura y la va transmitiendo de generación en generación a través del folclor, del humor, de la literatura, del cine y de sus ciudadanos, entre ellos los dirigentes.

Si nos ponemos en la tarea desgastante de repasar nuestra cultura vamos a encontrar muchos aspectos muy interesantes, unos más que otros, pero hay uno en particular que me ha causado fascinación y nauseas al mismo tiempo, la corrupción.

Dentro de los regalos que la conquista nos dejó se posicionó uno con demasiada fuerza y fue esa necesidad visceral de engañar, de robar, de matar y de sobornar. Nos hemos ido volviendo expertos en la trampa, en el engaño, en la inquina, en la falsificación, en el adulterio, en la raponería y sus hijos los delitos menores como el hurto, el fletéo y el cosquilleo.

Hemos perfeccionado tanto el talento para delinquir que quienes son los presuntos llamados a proteger a los ciudadanos hoy caminan por los senderos de la delincuencia como si fueran sus fincas de recreo y conocen a la perfección los pasadizos secretos del hampa.

Analiza solo en Colombia cuantos dirigentes políticos están en la cárcel por cualquier tipo de delito, cuantos presidentes de empresas son judicializados por actuar deshonestamente, cuántos profesores hay en prisión por abuso sexual, cuántos sacerdotes están siendo investigados por pedofilia, cuántos funcionarios públicos son investigados por corrupción y no menos importante, cuántos padres de familia están siendo demandados por cuota alimentaria de sus propios hijos.

Esta semana la policía en Colombia capturó a 2 policías que usando su uniforme de policías estaban extorsionando a un ciudadano y en el momento de la captura deciden comerse los billetes que acababan de recibir fruto de ese acto delictivo; uno de ellos tuvo que ser trasladado a un hospital por un cuadro de asfixia. Lo más desastroso no es ni siquiera el delito como tal, ni que lo hayan hecho miembros de la policía, lo más absurdo es que la noticia se presentó con humor, como un meme, como algo gracioso y los videos circulaban en medio de las redes sociales causando risa, RISA, ya el delito nos produce risa.
Es tan común para los colombianos la delincuencia que ya nos reímos de ella, nos hace gracia y la normalizamos. Arquitectos hacen edificios que se caen, ingenieros hacen puentes que se caen, policías cobran extorsiones, funcionarios públicos roban, dirigentes políticos corrompen y la lista seria de no acabar.

Alejo Ortiz

¿Cómo acabar con esta maldición?

No se puede, no está en nuestras manos solucionarlo.

Fulanito de tal ahorró toda su vida para poder comprar un lote en el campo y hacer su casa de retiro para pasar allí su vejez. Cuando logró reunir el dinero suficiente para dicho trámite y logró comprar su adorado terruño, se acercó a la oficina de planeación y allí el funcionario le indicó que para ese lote que compró no había licencia de construcción PERO que él le podía ayudar para que se la dieran. Fulanito de tal viendo que ahí estaba los ahorros de toda su vida cede ante la maniobra del funcionario y termina pagando una coima para poder seguir adelante con su sueño de vivir en el campo. Cuando obtiene la licencia de construcción, fulanito reúne el dinero para comprar el material y en el momento en que descarga el primer ladrillo en su lote aparecen 4 jóvenes en 2 motos informándole al ciudadano que deberá pagar una vacuna para poder construir su casa y que si no la paga lo matan. El señor fulanito de tal que no contaba con este tipo de impuestos termina por ceder y le quita metros a su amada casa para poder cumplir con la vacuna a los jóvenes empresarios los cuales luego de recibir el dinero de la vacuna le entregan al ciudadano un recibo de caja por su aporte.

Luego de todas estas peripecias y confundido de haber tomado la decisión correcta, el ciudadano fulanito de tal, termina de construir su casa y llega el momento de instalar la luz y el agua para lo cual se comunica con el encargado de los servicios públicos. Llega un muchacho que parece primo de los de la vacuna, y le propone que él le baja de contrabando la luz y que solo le tire la liga. Para estos momentos el señor fulano de tal ya había perdido todo escrúpulo y de inmediato aceptó el ofrecimiento.

Y así más o menos es como personas de bien terminamos cediendo ante la cultura de un país corrupto, con dirigentes corruptos y con policías corruptos.

La herencia maldita se cierne sobre América Latina y hunde sus colmillos en toda la población sin favoritismos.

12 comentarios en “La herencia Maldita”

  1. Parce que más cómo estás? Es la cruda realidad que vivimos a diario, para todo lo que querrás hacer tenes que pagar por debajo! Por eso este país no progresa, todo es corrupcion, cada persona que empieza hacer política lo único que espera es tener un puesto de donde pueda sacar una tajada para el! Y le toca a uno mucha veces morderse la lengua viendo tantas injusticias!
    Pero cuál es la solucion?? Que hacemos?, si las personas que se atreven a denunciar ya sabes donde terminan

  2. Esteárica historia que debería ser de excepción pero se convirtió en norma solo me hace sentir impotencia y tristeza de que en un país tan rico y con semejante potencial de recursos y gente tan bacana esté condenado a seguir atrasado y corrupto, y que la gente se conforme porque “es lo qué hay”.
    Y en mi país de origen Ecuador, el panorama no es nada diferente.

  3. Esta es la realidad lo único que podemos hacer es, educar bien nuestros hijos dándoles ejemplo de principios, y así nos llamen raros, bobos no negociar los principios.

  4. Ehhh Alejo no pudiste dar un mejor ejemplo, me da hasta rabia al leerlo, creo estar viviendo en carne propia esta dura oscura, fastidiosa y cochina realidad de nuestra sociedad. Dios nos ayude

  5. Alejo! Que buen post parcero y a la vez que tristeza e impotencia genera al leerlo porque es la pura verdad, sueño con un Colombia sin ese flagelo pero a la vez se que tomaría muchísimo tiempo erradicarlo porque es algo que está tan arraigado en nuestra cultura y en el cual todos en algún momento hemos incurrido. Es muy loco ver cómo acá en Europa tu puedes dejar tu carro abierto, con tu celular en el asiento y nadie se lo va a robar, ojalá algún día esto cambie en nuestro país! Saludes Alejo!

  6. Santiago Castañeda

    Tan cierto y a la vez tan triste ver la cruda realidad que afrontamos a diario y saber que es difícil encontrar solución, cuando exciten personas, sistemas y mandatos que siempre estarán buscando solo su beneficio propio pasando por encima de todo sin importan las causas que conlleva esos atroces y terribles comportamientos y acciones

  7. Desafortunadamente esta tan incrustada esa maldita herencia, que si cometes una infracción de transito y te ponen un comparendo, al momento de contarle a tus amigos o familiares, lo primero que te dicen es que eres una «gueva» por no sobornar al guarda, si te devuelven de mas en una tienda, eres una gueva si devolves el sobrante, si te encuentras una billetera con dinero y la devuelves tal cual, eres una gueva por no pedir recompensa de algo que no es tuyo, en fin es un tema difícil de cambiar en generarla, toca generar conciencia desde el propio actuar, y esperar que ese reflejo contagie, así como lo haces Alejo, mi mas sincero respeto por compartir tan valioso conocimiento, un fuerte abrazo.

  8. Yo tengo la esperanza que si se puede acabar con esa enfermedad y es haciéndonos cargo de nuestras propias vidas empezando desde casa continuando con nuestra familia, etc…
    Es como lo estás haciendo en la parte financiera educandonos los que queremos el cambio y no esperar la solución a fuera en una pirámide o esperar que nos llegue el de los pantaloncitos pegados con zapatos sin medias (jaja) .
    Gracias alejo por tus blogs y por lo que haces educando.

  9. Cómo dice el Parcero, está Melo Alejo. Es nuestra cruda realidad en la que vivimos encerrados, pero como todo cuarto tiene su puerta y una de esas es tu Mentoria, la cuál brinda una salida segura. Cómo siempre Alejo agradecido con tu contenido y enseñanzas

  10. Marlón Mauricio Orrego Zapata

    Parce es una triste y total verdad, pero también existen muchas personas con muy buenos principios y muy honestas intenciones y a ese tipo de personas son a las que todos debemos de tratar de imitar y hacerlos sobre salir por su gran honestidad y así convertirlos en un ejemplo a seguir.
    gracias a ti por tus palabras y por tratar de entregar tus conocimientos a quienes los deseemos recibir.

  11. Normalizamos el delito, nos creemos muy tesos cuando le «damos en la cabeza» a otro(s), en esta cultura latinoamericana solo pensamos en cómo «salirle adelante» a los otros sin importar que pueda pasarles o que tan perjudicados salgan.

    Alejo parcero muchas gracias por compartir tanto conocimiento, no solo en este blog, sino en tus charlas, en vivos, curso, redes sociales etc. Gracias!

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