Cuidado a Quién le Haces Caso…

En mi infancia desarrolle una serie de patrones o conductas financieras completamente anormales y orientadas a la deuda.

 

Trabajé desde los 12 años y a los 18 años ya ganaba el dinero suficiente mes a mes para tener mi propia moto (lujo de los jóvenes de vecindario), y siempre tenía dinero para ir a fiestas y consumir drogas y licor; este estilo de vida me paso la factura una noche que sufrí una sobredosis y caí en el hospital inconsciente, al siguiente día abrí los ojos y al frente mío estaban mis padres y se les veía el dolor y la angustia por mi estado, lo cual logro en mi un cambio; fue a partir de ese momento que decidí tomar las riendas de mi vida y me propuse no volver a caer tan bajo.

Una prima que fue mi mentora de vida y que me adoro hasta el día que murió, me recomendó entrar a la universidad y estudiar una carrera profesional, lo cual nunca había estado en mis planes ya que solo quería trabajar para ganar dinero e irme de fiesta todo el tiempo. Sin embargo, esa idea no me disgusto ya que la frase de mi prima fue “Alejo, tenes que estudiar algo que de plata”, y ya eso era otro cantar; es decir, ya esa idea si me gustó.

Finalmente y en contra de mi espíritu terminé estudiando Ingeniería en Sistemas y lo más loco de todo es que me fue super bien, al punto que hice hasta un posgrado y conseguí empleo en el 4 semestre por que de verdad era muy bueno para eso.

¿Cuál fue el problema realmente?

Al pasar los años estudiando más y trabajando de sol a sol mi espíritu se fue marchitando y empecé a sentir poco a poco como perdía el entusiasmo y las ganas de pasar el resto de mi vida siendo ingeniero. Ahí decidí darle un espacio a mi alma para que me hiciera preguntas importantes y fue donde descubrí que esa profesión no la había elegido yo y que ni siquiera me generaba propósito de vida, así que sin más, abandone mi profesión en el último semestre del postgrado y comencé a mirar para otros rumbos, los cuales hoy me tienen frente a ti escribiendo este libro.

¿Cuál es el error entonces?

PERMITIR QUE UN TERCERO ELIJA POR TI…

Mi prima NO lo hizo con mala intención y estoy seguro de que nadie que te quiera haría algo pensando en tu mal, pero nadie debería sugerir lo que otros deberían hacer y mucho menos cuando se trata de una profesión.

Como empleado durante 8 años aprendí demasiadas cosas, viví experiencias muy hermosas, pero lastimosamente entre de cabezas al mundo de las deudas, de la rutina, de las tarjetas de crédito, de la monotonía y lo peor de todo SIN INTELIGENCIA FINANCIERA.

6 comentarios en “Cuidado a Quién le Haces Caso…”

    1. Hey Piedad, bacano, me alegra que te puedas sentir identificada y sobre todo que puedas sacar lo positivo para aplicar a tu vida. Un abrazo.

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